La guerra de patentes entre Apple y Samsung hace tiempo que perdió cualquier pequeña parte de sentido común que pudiera haber tenido en sus inicios. En estos momentos no es más que una herramienta que usan ambas compañías para hacerse daño, buscando el bloqueo de las ventas de unos y otros en determinados países. Hasta tal punto ha llegado el sinsentido que la propia administración Obama ha intervenido, echando una mano a Apple (no hace falta recordar que es una compañía americana) y levantando el bloqueo a la venta en Estados Unidos de determinados modelos de dispositivos móviles: iPhone 3G, 3GS y 4 e iPad 1 y 2. Los dispositivos nuevos ya no usan esa patente por lo que no se ven afectados.
Recordemos que el pasado mes de junio, la ITC (International Trade Comission) decretó que no se podrían vender esos modelos de Apple debido a que infringen una patente de Samsung relacionada con la transmisión de datos 3G. Esa resolución debía entrar en vigor en breve, pero la Administración Obama ha levantado el bloqueo, desestimando por primera vez desde 1987 una resolución de esa comisión. ¿El motivo? Según la administración, porque se trata de lo que se llaman “patentes de estándares esenciales”, es decir, aspectos tan básicos que las compañías que los patentan están obligadas a ponerles precios asequibles que permitan el avance tecnológico y la libre competencia.
Obama aseguró hace tiempo que iba a ir contra los “trolls de patentes”, es decir, en contra de cualquier empresa que buscara únicamente el perjuicio de otra usando las patentes como arma. En esta ocasión ha sido Apple la beneficiada, pero los de Cupertino ha usado las mismas armas contra Samsung en otras ocasiones. ¿Actuará de la misma forma la Administración estadounidense cuando sea Apple la que se perjudique por su decisión? No creo que tardemos mucho tiempo en saber la respuesta porque la guerra no ha acabado aún.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario