El iPod touch de quinta generación que Apple presentó junto al iPhone 5 y que ha aparecido hace escasos días en las tiendas de todo el mundo es una buena y esperada actualización del reproductor, pero hay un detalle que puede no gustar a todo el mundo. A diferencia de sus generaciones anteriores, el nuevo iPod touch no tiene un sensor de luz ambiental. Ante las preguntas de los usuarios, Phil Schiller ha contestado en un correo que la razón de esta carencia es porque el terminal es demasiado delgado.La diferencia de grosor entre el iPod touch de nueva generación y el modelo anterior es de un milímetro, longitud que al parecer ha sido crítica para la decisión de colocar ese sensor o no. Esto nos demuestra que Apple lo tiene bastante claro cuando se trata de reducir las dimensiones y el peso de sus terminales móviles. ¿Habríais preferido sacrificar ese milímetro a cambio de que el iPod touch fuera capaz de regular su brillo automáticamente en función de la luz ambiental?
No hay comentarios:
Publicar un comentario